Papuchis - Juan Manuel Correal | Bendición
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11 Ago Bendición

Pedir la bendición es un acto que está incrustado en nuestro ADN.

La inspiración de estas líneas me llega justo luego de una llamada telefónica con  mamá.

Es que una conversación simple entre padres e hijos cucuteños siempre finaliza con una respetuosa y coloquial palabra que los hijos de esta tierra utilizamos para honrar a nuestros padres: Bendición mamá o bendición papá.

Pedir la bendición es un acto que está incrustado en nuestro ADN cultural.

Pero vayamos al fondo de este deseo que usamos tanto sin comprender su poder.

La bendición es una gracia enviada y recibida con deseos de bondad.

Ofrecer una bendición a alguien es desear su protección y luminosidad.

La bendición es un acto imaginario que hemos creado para simbolizar a Dios en nuestras vidas; y unos a otros nos deseamos esa bendición porque en nuestro subconsciente está sembrada la semilla del amor y la bondad.

La bendición es una acto íntimo de humildad con el que recibimos protección, luz y guía espiritual para nuestro interior.

Todos estamos bendecidos; pero aquellas personas que viven una espiritualidad y buscan el equilibrio de su paz interior, sienten la bendición como una luz que ilumina su existencia.

Una forma de comenzar, es bendecir nuestras acciones, pensamientos y deseos, pidiendo a  Dios su luz, como muestra de aprobación para aquello que pensamos, hace parte de nuestro proyecto de vida.

Una relación está bendecida cuando ambas partes reconocen con humildad la generosidad del universo con toda su magia para sincronizar los tiempos y los espacios que propiciaron ese encuentro.

Recordemos que la vida es una obra cuyo guión ya está escrito y de la cual hacemos parte como actores que tenemos un rol definido dentro de la historia.

La bendición son dones y regalos que Dios tiene para cada uno de nosotros como pertenencia auténtica.

Lo que Dios tiene preparado para nosotros, ya nos pertenece, y si lo perdemos por acciones de terceros o por una estado temporal de inconsciencia, luego volverá, quizás con otra forma.

Esa luz suprema colmada de bendiciones para nosotros, nos dará lo que nos pertenece y nos pondrá de vuelta en el lugar donde siempre debimos haber estado.

Dios cumplirá su pacto en cada uno, aunque el tiempo haya pasado y sea en demasiado tarde.

Recordemos que allá en el paraíso celestial el tiempo no existe.El ya tiene su voluntad y decidió que así será, a pesar que ahora presentemos adversidades y todo lo veamos en contra, pensando que la solución es imposible y además lejana.

Ninguna fuerza invisible o negativa será capaz de impedirlo. La bendición es tener fe, creer y no mirar atrás a las circunstancias, ni las limitaciones creadas por nuestra mente e impuestas por el temor.

Recibimos bendiciones cuando creemos que no hay imposibles: “Porque nada hay imposible para Dios”. En palabras de Santa Teresita de Jesús; “Solo Dios Basta”.

Nuestra tarea, es crear las condiciones propias en nuestro entorno para que recibamos las  bendiciones que Dios ha diseñado para cada uno desde que éramos una semilla en el vientre.

Es nuestra opción, aceptar esta verdad para recibir esa inmensa provisión de amor, ternura, prosperidad, salud, paz y abundancia que hemos pedido y que serán entregadas como un manantial de bendiciones, conforme a la intensidad de nuestra fe.

1. Bendición es tener la capacidad de convertir un día gris, frío y lluvioso en el mejor día de nuestras vidas llenándonos de felicidad y brillo por el solo hecho de existir.

2. Bendición es compartir la mesa y agradecer en familia por ese pan.

3. Bendición es un abrazo en silencio acompañado por una sonrisa para perdonar.

4. Bendición es un espacio de intimidad para la oración, la reflexión, la meditación y la contemplación.

5. Bendición es parar nuestro agitado modo de vida para que entre el espíritu de Dios con la magia de su paz a convertir todo lo que poseemos en regalos entregadas a través de nuestro talento y trabajo.

Sentirse bendecido es confirmar la fe en una fuente suprema que nos cuida y nos da la fuerza para seguir nuestro camino por el mundo.

“La Bendición es como esa bolita de protección y buenos deseos que entre todos nos pasamos en el juego de la vida” . JMC

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